jueves, 19 de enero de 2012

ASTRONOMÍA: La Nebulosa de la Hélice vista con nuevos colores

Hola amigos: AL VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., El telescopio VISTA de ESO, en el Obervatorio Paranal, en Chile, ha capturado una nueva y llamativa imagen de la Nebulosa de la Hélice. Esta imagen, tomada en luz infrarroja, revela filamentos de gas frío, invisible para imágenes tomadas en luz visible, además de descubrirnos un rico fondo de estrellas y galaxias.
Una mirada de VISTA a la Nebulosa de la Hélice

La Nebulosa de la Hélice en la constelación de Acuario



Imagen de la Nebulosa de la Hélice del “Digitized Sky Survey”


Comparación de infrarrojo y luz visible de la Nebulosa de la Hélice

La Nebulosa de la Hélice es uno de los ejemplos más cercanos y destacables de nebulosa planetaria [1]. Se encuentra en la Constelación de Acuario (El Portador del Ánfora o del Agua), a unos 700 años luz de la Tierra. Este extraño objeto se formó cuando una estrella como el Sol se encontraba en los estadios finales de su vida. Incapaz de conservar sus capas exteriores, la estrella fue soltando lentamente capas de gas que fueron formando la nebulosa. Esta estrella caliente, que actualmente se encuentra en proceso de evolución para convertirse en una enana blanca, es el tenue punto azul que puede verse en el centro de la imagen.

La propia nebulosa es un objeto complejo compuesto de polvo, material ionizado y gas molecular, desplegado en una hermosa e intrincada forma de flor y brillando en el violento resplandor que desprende la luz ultravioleta desde la estrella caliente central en evolución.

El anillo principal de la Nebulosa de la Hélice tiene un tamaño de unos dos años luz, aproximadamente la mitad de la distancia entre el Sol y su estrella más cercana. Sin embargo, el material de la nebulosa se expande desde la estrella hasta una distancia de, al menos, cuatro años luz. Esto resulta evidente en esta imagen infrarroja, ya que pueden verse las manchas rojas de gas molecular en la mayor parte de la imagen.

Pese a que resulta difícil de ver, el resplandor del tenue gas emitido es fácilmente captado por los detectores especiales de VISTA, que son muy sensibles a la luz infrarroja. Este telescopio de 4,1 metros también pudo detectar un impresionante conjunto de estrellas y galaxias de fondo.

La poderosa visión del telescopio VISTA de ESO también revela una fina estructura en los anillos de la nebulosa. La luz infrarroja nos muestra cómo se organiza el gas molecular, más frío. El material se acumula en filamentos que irradian desde el centro y toda la visión se asemeja a un despliegue de fuegos artificiales en el cielo.

Aunque puedan parecer pequeños, esos filamentos de hidrógeno molecular, conocidos como nudos cometarios, son aproximadamente del tamaño de nuestro Sistema Solar. Las moléculas que contiene son capaces de sobrevivir a las radiaciones de altas energías de la luz que emana de la estrella moribunda precisamente porque se condensan en esos nudos, que a su vez son protegidos por el polvo y el gas molecular. Aún se desconoce cómo se han originado los nudos cometarios.

Notas:
[1] Las nebulosas planetarias no tienen nada que ver con los planetas. Este nombre confuso proviene del hecho de que muchas de ellas muestran pequeños discos brillantes cuando se observan en el rango visible y se parecen a los planetas exteriores del Sistema solar, como Urano y Neptuno. La Nebulosa de la Hélice, que aparece en el catálogo con el número NGC 7293, es bastante inusual, ya que, cuando se observa con un telescopio pequeño, parece ser muy grande, pero al mismo tiempo es muy débil.

Información Adicional:

El año 2012 marca el 50 aniversario de la creación del Observatorio Europeo Austral (European Southern Observatory, ESO). ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Quince países apoyan esta institución: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza. ESO desarrolla un ambicioso programa enfocado al diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también cumple un papel principal en promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera tres sitios únicos de observación de categoría mundial en Chile: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo y el VST (sigla en inglés del Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, el proyecto astronómico más grande en desarrollo. ESO está actualmente planificando el European Extremely Large Telescope, E-ELT, el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de categoría 40 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.


Acercamiento a la Nebulosa de la Hélice


Comparación de infrarrojo y luz visible de la Nebulosa de la Hélice

Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui



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