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domingo, 6 de mayo de 2012

CAMBIO CLIMÁTICO:La belleza del nevado boliviano Tuni Condoriri se derrite

Hola amigos: AL VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., El glaciar boliviano del Tuni Condoriri, cuyo nevado principal semeja un cóndor con las alas abiertas, desaparece poco a poco debido al cambio climático, que no solo amenaza la belleza de ese recóndito lugar sino también la provisión de agua de las ciudades de La Paz y El Alto.
El Condoriri visto desde la pista de acceso a Tuni.| Foto: madteam - Agencia
El glaciar del Tuni Condoriri, cuyo nevado principal semeja un cóndor con las alas abiertas, desaparece poco a poco debido al cambio climático, que no solo amenaza la belleza de ese recóndito lugar sino también la provisión de agua de las ciudades de La Paz y El Alto. Información de: Los Tiempos.com
El Illimani con sus 6.462 metros, es una montaña de Bolivia, ubicada cerca de la ciudad de La Paz, y es la mayor altura de la Cordillera Real (la cumbre más alta de Bolivia es el Sajama, pero esta se encuentra sobre la Cordillera Occidental, otro cordón montañoso de Bolivia).
El contraste entre la gran depresión en donde se ubica la ciudad de La Paz y el extenso y blanco Illimani es sorprendente, hacia el sureste de la ciudad. Las distancias entre la capital boliviana y las alturas, entre la cultura urbana y la andina son mínimas y en pocos lugares del mundo encontramos una combinación como en La Paz. Los crepúsculos vespertinos, con los aires siempre despejados de La Paz, son todo un espectáculo; y mientras la ciudad empieza a refulgir en toda su extensión, el Illimani va pasando por diferentes tonos de colores, hasta extinguirse todo colorido en el blanco pálido y eterno que son las nieves y hielos del nevado, invirtiendo el proceso al alba. Illimani es una voz de la lengua aimara que quiere decir "águila dorada". Información de Wikipedia.

Imagen de archivo del nevado El Illimani en la pequeña población aimara de Khapi (Bolivia).

Tuni Condoriri (Bolivia), 6 may (EFEverde).- El glaciar boliviano del Tuni Condoriri, cuyo nevado principal semeja un cóndor con las alas abiertas, desaparece poco a poco debido al cambio climático, que no solo amenaza la belleza de ese recóndito lugar sino también la provisión de agua de las ciudades de La Paz y El Alto.
Oculto en medio de la Cordillera Real de los Andes, a 60 kilómetros de La Paz, ese macizo atesora un paraje luminoso, deshabitado casi por completo, pintado con la nieve de varias montañas, entre ellos el Condoriri de 5.800 metros de altitud, rodeado de lagunas cristalinas, humedales y fauna andina.
Al nevado principal llegan mayoritariamente montañeros y excursionistas extranjeros, tras un viaje de tres horas en autobús por una carretera asfaltada y luego por una trocha angosta de tierra, más otras tres horas a pie por senderos, a 4.500 y 5.000 metros de altitud, que coronan en la lengua de nieve del macizo.
Un grupo de jóvenes de La Paz, organizados en el movimiento Reacción Climática, ha comenzado a promover la visita al lugar de paceños y alteños, no solo para que conozcan el paraje, sino para que entiendan la importancia del Tuni Condoriri en su vida diaria, pues de allí proviene hasta un 40 % del agua que consumen.
Ambas ciudades, con dos millones de habitantes juntas, están cerca de la Cordillera Real amenazada por el cambio climático.

El Tuni Condoriri ha retrocedido entre 400 y 600 metros

El andinista y médico Juan Pablo Ando, que acompañó este fin de semana a los jóvenes a la montaña, señaló que desde 1995 el Tuni Condoriri retrocedió de 400 a 600 metros de longitud y su capa perdió hasta 30 metros de altitud, al tiempo que se volvió angosta.
Parado sobre una morrena antigua, un reguero de piedras y barro antes cubiertos por el glaciar, Ando dijo a Efe que esa es la prueba del retroceso del manto de nieve y advierte que el deshielo está afectando cada vez más el lugar, sin que nadie en La Paz o El Alto asuma conciencia sobre lo que se viene en las próximas décadas.
Según Reacción Climática, entre 1956 y 2006 el sistema de glaciares del Tuni Condoriri perdió un 40 % de su superficie y se calcula que el glaciar del Tuni desaparecerá en 2025 y el del Condoriri en 2045.
En 2009 desapareció el glaciar Chacaltaya, cuyo pico está a 5.395 metros sobre el mar, al tiempo que la demanda de agua en El Alto y La Paz sobrepasó la oferta, agrega Reacción Climática.
Ando, miembro del Club Andino Boliviano, subrayó que es la primera vez en años que ve a decenas de compatriotas suyos interesados en llegar a esas altas montañas, pues lo habitual es guiar a centenares de extranjeros que las escalan.
El andinista reprocha que en las ciudades la gente asuma que el agua siempre saldrá de su grifo, sin conocer de dónde proviene, y recuerda que en 2005 ya se vivieron en La Paz y El Alto racionamientos por la reducción de las aguas del Tuni Condoriri.

Cambio climático

El cambio climático, agrega, también afectará a las hidroeléctricas que funcionan con agua del nevado Huayna Potosí, así como a la provisión de alimentos cultivados en las faldas del mítico Illimani, mientras varias rutas turísticas de montaña se vuelven mortales por el deshielo.
La joven inglesa Nicky Scordellis, que trabaja en Bolivia hace más de cuatro años como consultora ambiental, declaró a Efe que Reacción Climática quiere promover la conciencia sobre la importancia del activismo contra el cambio climático.
En su criterio, en el mundo hay tecnología, dinero e ideas para solucionar los problemas del cambio climático, "pero lo que no existe es la voluntad política de los líderes del mundo".
"Hay que hacer activismo y demostrar a los líderes del mundo que la gente quiere cambio", apunta Scordellis, que organizó la visita al Tuni Vondoriri como parte de la campaña "Conecta los puntos", para identificar los lugares del mundo más afectados por el cambio climático. EFEverde
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com

domingo, 29 de abril de 2012

Medio Ambiente: El Tipnis, la "Tierra Prometida" que defienden nativos amazónicos de Bolivia

Hola amigos: AL VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., El parque nacional Tipnis, epicentro de un enfrentamiento del presidente boliviano, Evo Morales, con indígenas de la Amazonía, es la "Tierra prometida" que los nativos de esa zona defienden como espacio propio, ideal para vivir.

Fotografía del 19 de abril de 2012, que muestra una vista aérea de un sector del territorio indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) en Bolivia. Este parque nacional, epicentro de un enfrentamiento del presidente boliviano, Evo Morales, con indígenas de la Amazonía, es la "Tierra prometida" que los nativos de esa zona defienden como espacio propio, ideal para vivir. EFE/Martin Alipaz

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El Tipnis, la "Tierra Prometida" que defienden nativos amazónicos de Bolivia
La Paz, 27 abr (EFE).- El parque nacional Tipnis, epicentro de un enfrentamiento del presidente boliviano, Evo Morales, con indígenas de la Amazonía, es la "Tierra prometida" que los nativos de esa zona defienden como espacio propio, ideal para vivir.

Tipnis está conformado por 1,2 millones de hectáreas del centro de Bolivia, entre los departamentos de Cochabamba y Beni, donde viven 14.000 indígenas de las etnias trinitaria-moxeña, yuracaré y chimán, en medio de un extraordinario habitat animal y vegetal.

"Es nuestro espacio de vida, es un territorio que nos ha costado lucha y sacrificio conquistarlo y consolidarlo", dijo a Efe el líder indígena Adolfo Moye, moxeño de 32 años, sobre el lugar al que llegaron sus antepasados tras años de exploración.

"Recorrieron gran parte del departamento del Beni buscando un espacio donde vivir tranquilos, donde no hubiera interferencias de grupos de personas extrañas hacia nuestros pueblos y que permitiera compartir una convivencia armónica entre etnias", sostuvo Moye.

Tras ser evangelizados por misioneros jesuitas, cansados de sufrir abusos de blancos y mestizos que colonizaron esa región, los nativos escenificaron su propia búsqueda de la "Tierra Prometida", como en las historias bíblicas que escucharon, según Moye.

El lugar elegido fue bautizado "Loma Santa", por estar en una zona donde hay altitudes propicias para cultivos, en medio de llanuras bajas, habitualmente inundadas.

Desde 1990 se llama oficialmente Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) y saltó en 2011 a las portadas de la prensa internacional por la lucha de sus habitantes contra la carretera que promueve Morales, financia Brasil y partirá en dos esa reserva ecológica.

El territorio adquirió el estatus de Parque Nacional y Territorio Indígena tras una primera caminata de nativos que subieron de la Amazonía a La Paz en 1990, ante las primeras invasiones de campesinos, ganaderos y madereros.

Fue su primera travesía hasta los Andes a lo largo de más de 500 kilómetros, pasando por puertos de montaña de 5.000 metros de altitud.

En 2011 fue la octava caminata, para rechazar la carretera que se empeña en construir el Gobierno entre Cochabamba y Beni, pasando por la mitad del Tipnis.

Los amazónicos comienzan este viernes otra andadura hacia La Paz, la novena, porque Morales insiste en la obra pese a que en 2011 firmó una ley que la prohíbe, y aunque la disputa ha marchitado su imagen de ecologista e indigenista.

La marcha es el arma con que los indígenas de Bolivia protestan y luchan por sus derechos.

Moye, que entre 2007 y 2011 fue el principal líder del Tipnis y partirá mañana con la marcha, la tercera para él, sostiene que la carretera supondrá una gran peligro para la preservación de la fauna y la flora del lugar.

Informes oficiales han identificado en el Tipnis 714 especies de fauna y unas 3.000 de flora.

Otros estudios detallan 108 especies de mamíferos, 470 de aves, 39 de reptiles, 53 de anfibios y 188 de peces y mamíferos nadadores como el delfín rosado, en riesgo de extinción, según datos citados por la Fundación Tierra.

La biodiversidad es favorecida por 170 lagunas y las diversas altitudes del parque, entre los 180 metros en que están los ríos Isiboro y Sécure y los 3.000 de las serranías subandinas.

Los amazónicos y el Gobierno polemizan sobre si ese territorio, con forma de un triángulo invertido, desconocido por casi todos los bolivianos, es en gran parte virgen o no, en medio de la pelea para rechazar o justifica la carretera.

Los indígenas acusan a Morales, de origen aimara, de querer la carretera para facilitar las exportaciones de Brasil a través de Bolivia y para permitir asentamientos de productores de coca, materia prima de la cocaína.

Además, para abrir las puertas a la exploración y explotación de hidrocarburos.

Morales niega las acusaciones y dice que la vía permitirá la integración de Bolivia, pero Moye replica que la política "desarrollista" del mandatario choca contra la forma de vida de los indígenas y pone en riesgo la existencia de su cultura.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com