Mostrando entradas con la etiqueta Bosques. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bosques. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de abril de 2012

BIODIVERSIDAD Y AGUA: Norte de Costa Rica, un paraíso medio ambiental

Hola amigos: AL VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., La zona norte de Costa Rica, históricamente un territorio dedicado a la agricultura y la ganadería, se ha convertido en los últimos años en un gran atractivo turístico y científico debido a su rica biodiversidad y abundantes aguas, algunas de ellas catalogadas por sus habitantes como celestiales.Alajuela (Costa Rica), 19 abr (EFE).- La zona norte de Costa Rica, históricamente un territorio dedicado a la agricultura y la ganadería, se ha convertido en los últimos años en un gran atractivo turístico y científico debido a su rica biodiversidad y abundantes aguas, algunas de ellas catalogadas por sus habitantes como celestiales.
Situado en las faldas del Volcán Tenorio, el río Buenavista fue bautizado popularmente como río Celeste debido a la coloración de sus aguas, que recorren una treintena de kilómetros en medio de un bosque protegido.
Odir Rojas, guía del Parque Nacional Volcán Tenorio, explicó que la coloración celeste del río se debe a una mezcla de componentes químicos como el sulfato de cobre, el azufre, el carbonato de calcio y el potasio. Para llegar al río, los turistas deben caminar cerca de tres kilómetros a través del bosque y puentes de madera, un trayecto en el que es posible observar una gran diversidad de flora, aves, reptiles, insectos y, con suerte, alguno de los tímidos mamíferos que habitan en esta zona.
Durante el recorrido se pueden apreciar los "teñideros", donde el río Celeste comienza a tomar su color, así como el sitio llamado los "borbollones" para apreciar las burbujas de agua caliente con gases volcánicos.
Debido a estos gases, el río llega a calentarse y los turistas pueden entrar para bañarse en esas aguas termales, así como lo hacen en la hermosa cascada que cae de las montañas desde unos 30 metros de altura.
Si hay un lugar en el que es fácil observar una gran cantidad de aves, caimanes, peces y tortugas, ese es el Refugio de Vida Silvestre Caño Negro, santuario del prehistórico y rarísimo pez gaspar.
Caño Negro es un área protegida de casi 10.000 hectáreas que aglutina diversos atractivos y bellezas naturales como ríos navegables, humedales, bosques y una rica biodiversidad.
El humedal de Caño Negro, protegido por la convención Ramsar por su importancia internacional desde 1991, alberga diversas aves migratorias y acuáticas, entre ellas garzas, el martín pescador, cigüeñas, el jabirú y patos. Otro de los grandes atractivos turísticos de la región es el Parque Nacional Juan Castro Blanco considerado el primer Parque Nacional del agua, creado en Costa Rica en 1992 con el fin de proteger las nacientes hídricas y una zona de 14.000 hectáreas de gran descarga de lluvias.
Según Gerardo Rojas, miembro de la Asociación del Parque Nacional y campesino de la zona, esta área protegida, cuya altura máxima es de 2.000 metros sobre el nivel del mar, recibe "la riqueza que viene del cielo", es decir, las abundantes lluvias que caen prácticamente todo el año y a su paisaje caracterizado por la neblina. Cerca del 40 por ciento de la extensión de este Parque Nacional aún pertenece a personas privadas que, por su voluntad, decidieron proteger los bosques y los afluentes, mientras el otro 60 por ciento está en manos del Gobierno.
Los bosques del Parque Nacional del Agua son la casa de especies como el quetzal, águilas, jaguares y pumas, así como de 44 especies de reptiles y 32 de anfibios.
La zona norte de Costa Rica es un ejemplo de cómo las pequeñas comunidades pueden organizarse para proteger sus recursos naturales y sacarles provecho para atraer turismo y mejorar la calidad de vida de sus pobladores. Efeverde.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com

viernes, 10 de febrero de 2012

BIODIVERSIDAD Y AGUA: La mariposa monarca, aliada del desarrollo sostenible

Hola amigos: AL VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., La mariposa monarca convierte cada año los templados bosques de México, tras recorrer miles de kilómetros en busca de mejores climas, en el escenario de un espectáculo que ha obligado a conservar este privilegiado ecosistema.Mariposa Monarca, mostrando el mimetismo.. Fuente: Wikipedia.

Mariposa Monarca (Danaus plexippus). Fuente de imagen: EFE
San Juan Xoconusco (México), 10 feb (EFEverde).- La mariposa monarca convierte cada año los templados bosques de México, tras recorrer miles de kilómetros en busca de mejores climas, en el escenario de un espectáculo que ha obligado a conservar este privilegiado ecosistema.
Los campesinos de comunidades rurales, ejidos y pequeñas propiedades de la Reserva de la Biosfera de la mariposa monarca, en los estados de México y Michoacán, son los principales beneficiarios de proyectos sostenibles que les mantienen alejados de actividades perniciosas para el bosque.
"Antes trabajábamos algunos día en la madera, pero ahora por fin tenemos un trabajo fijo", explica a un grupo de periodistas el presidente de la Asociación Vivero Forestal "Las novias del Sol", Dionisio Zarza.
Alianza con el WWF
Este vecino de 57 años y rostro sereno de la comunidad de San Juan Xoconusco, en la parte del Estado de México de la reserva, trabaja junto con otros 25 compañeros en el cultivo de pinos, oyameles y cedros que servirán para reforestar los claros originados por la tala clandestina y aumentar la densidad forestal de la zona.
El vivero, en el que trabajan 13 hombres y 13 mujeres del municipio, forma parte del programa integral que la alianza del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) y la compañía Telcel desarrolla en la reserva.
A varios kilómetros, lejos de cualquier contacto con el hombre, se encuentra el Santuario de Cerro Pelón, donde miles de coloridas mariposas alzan el vuelo con los primeros rayos de sol y se recogen en majestuosos racimos en cuanto cae la noche o llega la lluvia.
Las sucesivas ampliaciones del perímetro de zona protegida que se acometieron en la década de los ochenta y noventa causó constantes problemas con los dueños de los bosques, que acostumbraban a comerciar con la madera o cultivaban en los claros que se iban formando tras la tala.
Inicios difíciles
"Al principio fue difícil hacer respetar el área protegida porque los pobladores tuvieron que adaptarse a un uso totalmente diferente del bosque", explica el coordinador del programa Mariposa Monarca, Eduardo Rendón, un apasionado experto de este insecto.
La producción de hongos, los talleres de artesanía o los centros de transformación de madera procedente de la gestión forestal sustentable son algunos ejemplos de las nuevas actividades que se realizan en una región en la que, además de la monarca, viven 132 especies de aves, 56 de mamíferos, 211 de hongos y 432 de plantas.
En el Ejido Asoleadero, en la parte de la reserva del Estado de Michoacán, junto al denominado Cerro del Campanario, quince mujeres trabajan en un pequeño centro de elaboración de artesanía donde realizan cuidadas figuras con madera obtenida de la poda controlada de los árboles.
El alma de los difuntos
"Gracias al taller pude volver al Ejido y estar con mis hijos. Antes solo podía regresar cada cuatro meses porque trabajaba a 500 kilómetros de aquí", declara a Efe la presidenta del grupo, Sonia Valencia, viuda y madre de 4 hijos, mientras corta con ayuda de una pequeña sierra un trozo de madera en el que está pintada la señorial silueta de la monarca.
La relación que estos insectos han mantenido con los pobladores de los bosques es tan antigua que ha dado lugar a singulares leyendas en las que las mariposas encarnan el alma de los difuntos, que vuelve con sus seres queridos el Día de los Muertos, el 1 de noviembre.
Si bien la explicación científica es un tanto diferente.
Huyendo del frio
"La mariposa monarca viene huyendo del frío de los bosques de Estados Unidos y Canadá y acude a descansar. Gasta la menor cantidad de energía posible para poder emprender el camino de vuelta en primavera y es necesario garantizar su tranquilidad", precisa el coordinador del programa Mariposa Monarca.
Por ello, uno de los principales retos para su conservación es asegurar el desarrollo social y económico de los habitantes de la Reserva, que incluye 59 ejidos, 13 comunidades indígenas y 21 pequeñas propiedades con ascendencia Matlalzinca, Purepecha, Mazahua y Otomí.
"Para cuidar a la mariposa monarca durante su hibernación en México es muy importante cuidar de todo su entorno", sentencia Rendón. EFE.

Más información ambiental en

http://www.efeverde.com y
agroganadera en


Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui